Mi primos los omegas, ωª y ωº, andan por ahí pavoneándose de la fama y gloria que gozan gracias a su insaturada naturaleza. Insaturada, ya veis, por no llamarla insatisfecha.
Resulta que del núcleo de sus estructuras, de carbono, como el mío, se desprende cierta inseguridad de carácter. Ellos no lo notan, claro, pero están necesitados. Es lo común que cuando nos hallamos en el medio animal, y también en el vegetal, les utilicen vilmente para cambiarles su naturaleza y hacer de ellos cualquier molécula rara, aprovechando su debilidad.
Tranquilos, no es mi caso. Yo soy un ácido graso saturado >>>, hasta las trancas de hidrógeno y con mis oxígenos en la punta, como debe de ser. Además, sé leer y escribir, y últimamente alcanzo cierta proyección internacional que me va a librar de acabar como ellos: formando parte de cualquier pescado o fruto seco; que no es perspectiva que me entusiasme mientras pueda crecer con vosotros entre teclas, códigos, opiniones y remansos literarios o iconográficos.
Espero que os entretengan. Por cierto, podéis opinar >>> que os veo muy tímidos, podéis rajar y destrozar lo que queráis. Sólo soy un ácido graso de cadena larga, mayor de edad, mi nombre: Esteárico, pero me podéis llamar "Tico", para abreviar.
© CEDRO